Sudoku Detective
El sudoku de asesinato, explicado: de dónde sale la moda y cómo seguir jugando
Un plano con habitaciones, un puñado de sospechosos que cuentan dónde estaban y un asesino escondido en la cuadrícula. En menos de un año, el sudoku de asesinato ha pasado de rareza de estantería a fenómeno de ventas. Esto es lo que es el género, por qué engancha tanto y por dónde seguir cuando ya te ha atrapado.
Qué es un sudoku de asesinato
Es un puzle de lógica que junta dos cosas que ya conoces: la cuadrícula del sudoku y el interrogatorio de una novela negra. Sobre un plano dividido en salas —una playa, un museo cerrado por la noche, un piso parisino— hay que colocar a los sospechosos siguiendo una regla de sudoku: uno por fila y uno por columna, sin repetir.
Cada sospechoso deja una frase con dónde estaba o qué vio, y todos dicen la verdad. Con esas frases, y con ninguna otra ayuda, el tablero admite una sola colocación posible. Quien acaba a solas con la víctima es el asesino.
No hay azar y no hace falta probar: se deduce, igual que en un sudoku, salvo que aquí la deducción va de nombres y de sitios en vez de números. De ahí que casi todo el mundo lo describa igual: un sudoku con Cluedo dentro.
De dónde viene la moda: Murdoku
El género tiene un culpable con nombre y apellido. Murdoku es obra de Manuel Garand, diseñador de puzles canadiense afincado en Montreal, cuyos pasatiempos han aparecido en el Financial Times. El libro salió en octubre de 2025 y en español lo publica Temas de Hoy.
Las cifras del salto son públicas y son grandes. En julio de 2026 la prensa española contaba 17 ediciones y 300.000 ejemplares vendidos en español, además del número uno de no ficción en Sant Jordi. En agosto ya había librerías que se habían quedado sin ejemplares. Su director editorial lo defendía no como una moda de temporada, sino como «una categoría con mucho recorrido».
Fuera de España va parecido: en Estados Unidos y Reino Unido lo publican Hachette y Penguin, es bestseller de USA Today y de Publishers Weekly y ya van tres volúmenes, el último Around the World. En redes, la etiqueta #murdoku acumula millones de visualizaciones, y arrancó con creadores en español resolviendo casos en directo.
Para hacerse una idea del techo del género: Murdle, el pasatiempo criminal de la misma familia editorial, pasó de los tres millones de ejemplares en treinta países. Esto no es un nicho.
Por qué engancha
Hay una explicación aburrida y una buena. La aburrida es que llega en plena fiebre por soltar la pantalla: un libro de pasatiempos es lo contrario del scroll, y se le ha colgado la etiqueta de desconexión digital con razón.
La buena es que un caso es una unidad perfecta. Empieza y termina, dura lo que dura un café, no se puede resolver por fuerza bruta y, cuando cae, cae entero: hay un momento exacto en el que dos frases se cruzan y el tablero se desmonta solo. Eso es lo que hace volver, y es lo mismo que hace volver a un sudoku, salvo que aquí encima hay un muerto.
Y es un género que se lleva especialmente bien con el papel. Se resuelve a lápiz, se tacha, se vuelve atrás, se deja a medias en la mesilla y se retoma al día siguiente. Por eso donde ha explotado ha sido en las librerías.
Sudoku Detective: el libro
Si el género ya te ha atrapado, esto es lo nuestro, y empieza por el papel. Sudoku Detective es un libro: tapa blanda, a todo color y con la solución de cada caso explicada paso a paso, no solo dada. Los escenarios van de la sabana a un museo cerrado por la noche, de una excavación en Egipto a un piso de París, cada uno con su plano dibujado, y la dificultad sube según se avanza.
Los casos del libro son suyos: no están en la web. Es un libro para tener, para llevárselo a cualquier sitio y para resolverlo a lápiz, que es como mejor sienta este juego.
Alrededor del libro hay una web donde se juega gratis, en el navegador, en el móvil o en el ordenador, sin registrarse y sin descargar nada. Entran casos nuevos cada semana, hay pistas progresivas para cuando uno se atasca —dan el siguiente paso del razonamiento, no la respuesta— y de algunos casos hay soluciones explicadas en vídeo. Es el sitio donde probar el género antes de llevárselo a papel, y donde seguir jugando entre libro y libro.
Casos para imprimir, gratis y sin registro
Y para quien juega a lápiz sin esperar a nada, hay casos para imprimir, gratis: cada uno en color, en blanco y negro —el que se imprime de verdad en casa, porque no se come la tinta— y con la solución en un PDF aparte, para no verla sin querer.
La solución no es solo la respuesta: va con varios planos, uno por tanda de pasos, y el razonamiento escrito al lado, así que se ve por qué el caso sale. Están en los siete idiomas de la web y son casos hechos aparte: tampoco están en la web ni en el libro.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un sudoku de asesinato?
Un puzle de lógica en el que se colocan sospechosos en un plano siguiendo la regla del sudoku —uno por fila y uno por columna— usando las frases en las que cada uno cuenta dónde estaba. Todos dicen la verdad, hay una única solución posible y el asesino es quien acaba a solas con la víctima.
¿Hay un libro de Sudoku Detective?
Sí: tapa blanda, a todo color, con escenarios ilustrados y con la solución de cada caso explicada paso a paso. Los casos del libro son suyos y no están en la web.
¿Hay algún juego parecido al Murdoku para jugar gratis?
Sí. Sudoku Detective se juega gratis en el navegador, sin registrarse y sin descargar nada, con casos nuevos cada semana, varios escenarios y varios niveles de dificultad.
¿Dónde puedo imprimir sudokus de asesinato gratis?
En sudokudetective.com/es/imprimir/ hay casos gratis para imprimir, cada uno en color, en blanco y negro y con la solución explicada paso a paso en un PDF aparte. No hace falta registrarse.
¿Se puede jugar en el móvil?
Sí. El tablero está pensado para pantalla táctil y funciona igual en móvil, tableta y ordenador, sin instalar nada.